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Pimientos amarillos y rojos en un mercado

Comer de colores: por qué la variedad importa más que la cantidad

Cuando alguien decide cuidar su alimentación, lo primero que suele mirar son las cantidades. Cuántos gramos, cuántas calorías, cuántas raciones. Es un buen comienzo, pero se queda corto: lo que de verdad marca la diferencia a medio plazo es la variedad.

El color es un atajo

Cada pigmento vegetal corresponde a una familia de compuestos distinta. El rojo del tomate no cumple la misma función que el morado de la col lombarda ni que el verde oscuro de las espinacas. Si tu plato repite siempre los mismos dos o tres colores, probablemente estés repitiendo también los mismos nutrientes.

  • Rojo: tomate, pimiento, fresa, sandía
  • Naranja y amarillo: zanahoria, calabaza, naranja, mango
  • Verde: brócoli, espinaca, kiwi, judía verde
  • Morado y azul: uva, arándano, berenjena, col lombarda
  • Blanco: ajo, cebolla, coliflor, champiñón

Cómo aplicarlo sin complicarte

No hace falta llevar la cuenta. Basta con una regla sencilla: que en la cesta de la compra semanal haya al menos un alimento de cada color. Si uno de ellos falta, ya sabes qué añadir la próxima vez.

La otra regla es aún más fácil: cambia de verdura cada semana. Si este lunes tocan judias verdes, que el siguiente toque calabaza. La rotación hace el trabajo sin que tengas que pensar en ello.

Tomates madurando en la mata

Alimentos de temporada: el calendario del otoño

Comprar de temporada tiene tres ventajas que se notan a la vez: el producto sabe mejor, cuesta menos y ha recorrido menos kilómetros hasta tu cocina. En otoño la oferta es más amplia de lo que suele parecer.

Lo que está en su momento

  • Verdura: calabaza, acelga, puerro, coliflor, alcachofa
  • Fruta: granada, caqui, membrillo, uva, pera conferencia
  • Legumbre fresca y seca de la nueva cosecha
  • Setas, si las compras en un sitio de confianza

Cómo reconocer el producto bueno

La calabaza debe pesar más de lo que aparenta y sonar hueca al golpearla. La granada, firme y con la piel tirante. El caqui cede un poco a la presión cuando está listo, y si está duro conviene esperar unos días antes de abrirlo.

Si el precio de algo se dispara fuera de estas listas, no es casualidad: suele significar que viene de lejos o de invernadero. No es necesariamente peor, pero sí más caro por las mismas propiedades.